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Enfermedades autoinflamatorias

Las enfermedades autoinflamatorias son un grupo de afecciones en las que el sistema inmunitario del organismo desencadena episodios de inflamación en tejidos sanos. Esto provoca síntomas como erupciones cutáneas, fiebre y dolor en las articulaciones.

Las enfermedades autoinflamatorias también se conocen como enfermedades autoinflamatorias sistémicas (EAS). Aunque hay muchos tipos diferentes de EAS, estas son poco frecuentes. La mayoría se diagnostican en la primera infancia, pero pueden ocurrir en adultos.

Las EAS no son lo mismo que las enfermedades autoinmunes, aunque ambas involucran el sistema inmunitario y tienen algunos síntomas similares.

Causas

Las EAS ocurren debido a un defecto en el sistema inmunitario. Esto puede deberse a una mutación genética o puede que no haya una causa clara. Los factores ambientales pueden desencadenar la respuesta en algunas personas.

Su sistema inmunitario le protege detectando y combatiendo las sustancias nocivas del organismo. Estas incluyen bacterias, virus, hongos, químicos, toxinas y partículas extrañas (como una astilla).

Su sistema inmunitario incluye:

  • Inmunidad innata -- es la protección con la que usted nace. La inmunidad innata consiste en barreras que impiden que los materiales nocivos entren en su cuerpo. Algunos ejemplos son la piel, el ácido estomacal y las mucosas. Es la primera línea de defensa contra los invasores.
  • Inmunidad adaptativa -- es la protección que se adquiere a medida que el cuerpo aprende con el tiempo qué sustancias son perjudiciales. Su sistema inmunitario crea una defensa contra esa sustancia específica. Las vacunas actúan entrenando a la inmunidad adaptativa para que reconozca a los invasores perjudiciales, por ejemplo, los virus de la gripe, y los ataque.

Las EAS se producen debido a una reacción anormal de la inmunidad innata. Las enfermedades autoinmunes se producen debido a una reacción anormal de la inmunidad adaptativa.

Cuando se activa la inmunidad innata, se desencadena la respuesta inmunitaria. Se liberan ciertas sustancias químicas en el cuerpo en el lugar de la infección o la lesión, lo que provoca signos de inflamación, incluyendo enrojecimiento, calor, dolor e hinchazón. La inflamación forma parte del proceso de autocuración del cuerpo. A medida que se recupera de su enfermedad o lesión, la inflamación desaparece.

Las EAS se producen cuando se activa la inmunidad innata sin una causa clara. Esto puede provocar una inflamación excesiva o que se prolonga durante largos periodos de tiempo. La inflamación excesiva puede dañar los tejidos sanos de la piel, los huesos, los ojos, el hígado, el corazón o los riñones.

El gen MEFV defectuoso responsable de la enfermedad autoinflamatoria más común, la fiebre mediterránea familiar (FMF), se identificó por primera vez en 1997. Desde entonces, se han identificado muchas EAS. No todas tienen una causa genética clara.

Hay más de 50 EAS, incluyendo:

  • Fiebre mediterránea familiar (FMF)
  • Síndrome periódico asociado al receptor del factor de necrosis tumoral (TRAPS, por sus siglas en inglés)
  • Síndrome periódicos asociados a la criopirina (CAPS, por sus siglas en inglés)
  • Hiperinmunoglobulinemia D con síndrome de fiebre periódica (HIDS, por sus siglas en inglés)
  • Síndrome de Aicardi-Guotières
  • Síndrome de Blau
  • Enfermedad de Still del adulto
  • Angioedema hereditario
  • Enfermedad de Behçet

Cada EAS afecta a las personas de manera diferente. Algunos se producen durante unos años y nunca vuelven a aparecer. Otros duran toda la vida y requieren un tratamiento continuo.

Las EAS pueden ser hereditarias. Por lo tanto, si sus padres o hermanos padecen una EAS, usted tiene más probabilidades de desarrollarla también.

Síntomas

Las personas con EAS pueden presentar una amplia gama de síntomas, ya que la inflamación puede afectar a uno o más tipos de órganos o tejidos. Los síntomas pueden aparecer y desaparecer. Cuando los síntomas empeoran, se denomina reagudización. Puede haber períodos sin ningún síntoma entre las reagudizaciones.

Los síntomas comunes pueden incluir:

Pruebas y exámenes

Las EAS se diagnostican después de buscar y descartar otras posibles afecciones, como infecciones, enfermedades autoinmunes y cáncer.

Durante un examen físico, el proveedor de atención médica le preguntará sobre su antecedentes médicos personales y familiares.

Los exámenes de sangre u orina pueden descartar cualquier infección bacteriana o viral como causa de la inflamación. Estas pruebas también ayudan a determinar el nivel de inflamación en el cuerpo.

Las pruebas de imagen y otras pruebas detectan daños o cáncer en órganos como la piel, el hígado, el bazo o los riñones.

Las pruebas genéticas pueden ayudar a diagnosticar ciertas EAS y orientar el tratamiento.

Dado que se trata de afecciones complejas, el diagnóstico de las EAS puede llevar meses e incluso años.

Tratamiento

La mayoría de las EAS pueden tratarse. Su tratamiento dependerá de la enfermedad, los órganos afectados y la gravedad de la inflamación. Los objetivos principales son reducir los brotes, controlar la inflamación y prevenir el daño a los tejidos y órganos.

  • Los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como el ibuprofeno, el naproxeno y el celecoxib, reducen la fiebre, el dolor y la inflamación, pero pueden tener efectos secundarios a largo plazo. Por lo tanto, deben tomarse solo durante un período breve y en dosis bajas siempre que sea posible.
  • A menudo se recetan corticosteroides para reducir la inflamación.
  • La colchicina puede ayudar a controlar la gravedad de los síntomas durante las reagudizaciones de la enfermedad.
  • Los agentes biológicos, medicamentos derivados de células vivas, han demostrado ser beneficiosos contra muchas EAS. Estos medicamentos reducen la inflamación al suprimir la respuesta inmunitaria. Los medicamentos biológicos se utilizan si la enfermedad es grave o se prolonga durante mucho tiempo (se vuelve crónica).

Existen muchos tipos diferentes de agentes biológicos. Sin embargo, debido a su costo elevado, a menudo no son tratamientos de primera línea. Además, a menudo se necesita una autorización previa para que el seguro los cubra.

Se sabe que el estrés y la ansiedad son posibles desencadenantes de los brotes de EAS. Trabaje con su proveedor para ayudar a controlar el estrés y la ansiedad.

Grupos de apoyo

Hay muchos recursos que pueden ayudarle a comprender mejor las EAS. También puede aprender formas de controlar su afección y prevenir complicaciones uniéndose a estos grupos.

Puede encontrar más información y apoyo para personas con EAS en:

Expectativas (pronóstico)

La mayoría de las EAS son crónicas, pero los síntomas se pueden controlar con tratamiento. El resultado depende del tipo de enfermedad y de los órganos afectados. La mayoría de las personas con EAS necesitan tratamiento a largo plazo y control periódico para mantenerse sanas. En algunos niños, las EAS puede desaparecer por sí solas a medida que crecen.

Posibles complicaciones

Si no se tratan, muchas EAS pueden provocar complicaciones graves, tales como:

El uso prolongado de corticosteroides para tratar la inflamación crónica puede causar efectos secundarios graves.

Cuándo contactar a un profesional médico

Comuníquese con su proveedor si usted o su hijo tienen fiebre inexplicable que aparece y desaparece, erupciones cutáneas, inflamación o dolor en las articulaciones sin causa conocida.

Prevención

No existe prevención para las EAS, ya que se deben principalmente a mutaciones genéticas. La atención inmediata de los síntomas y los seguimientos periódicos pueden prevenir complicaciones graves.

Nombres alternativos

Enfermedades autoinflamatorias sistémicas (EAIS); Síndromes de fiebre periódica

Referencias

An J, Marwaha A, Laxer RM. Autoinflammatory diseases: a review. J Rheumatol. 2024;51(9):848-861. PMID: 38879186 pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38879186/.

Glaser D, Poholek CH, Cassidy E. Rheumatology. In: Zitelli BJ, McIntire SC, Nowalk AJ, Garrison J, eds. Zitelli and Davis' Atlas of Pediatric Physical Diagnosis. 8th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2023:chap 7.

Kastner DL. The systemic autoinflammatory diseases. In: Goldman L, Cooney KA, eds. Goldman-Cecil Medicine. 27th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2024:chap 240.

Lenormand C, Gattorno M, Lipsker D. Other rheumatologic disorders and autoinflammatory diseases. In: Bolognia JL, Schaffer JV, Cerroni L, eds. Dermatology. 5th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2025:chap 45.

Verbsky JW. Hereditary Periodic Fever Syndromes and Other Systemic Autoinflammatory Diseases. In: Kliegman RM, St. Geme JW, Blum NJ, et al, eds. Nelson Textbook of Pediatrics. 22nd ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2025:chap 204.

Ultima revisión 2/13/2026

Versión en inglés revisada por: Diane M. Horowitz, MD, Rheumatology and Internal Medicine, Northwell Health, Great Neck, NY. Review provided by VeriMed Healthcare Network. Also reviewed by David C. Dugdale, MD, Medical Director, Brenda Conaway, Editorial Director, and the A.D.A.M. Editorial team.

Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.