Dirección de esta página: //medlineplus.gov/spanish/ency/article/000191.htm

Coartación de la aorta

La aorta lleva la sangre del corazón a los vasos que suministran al cuerpo de sangre. Si parte de la aorta se estrecha, dificulta el paso de la sangre a través de la arteria. Esto se conoce como coartación de la aorta. Es un tipo de defecto congénito.

Causas

Se desconoce la causa exacta de la coartación de la aorta. Es el resultado de anomalías en el desarrollo de la aorta antes del nacimiento.

Coartación de la aorta

La coartación aórtica es más común en personas con ciertos trastornos genéticos, como el síndrome de Turner

La coartación aórtica es una de las afecciones cardíacas más comunes que están presentes al nacer (afecciones cardíacas congénitas). Con mayor frecuencia se diagnostica en niños o adultos menores de 40 años.

Las personas con este problema en la aorta también pueden tener un área débil en la pared de los vasos sanguíneos del cerebro. Esta debilidad causa que los vasos sanguíneos se abulten y parezcan globos. Pueden incrementar el riesgo de un accidente cerebrovascular.

La coartación de la aorta se puede ver con otros defectos cardíacos congénitos, como:

  • Válvula aórtica bicúspide
  • Defectos en los cuales sólo un ventrículo está presente
  • Comunicación interventricular

Síntomas

Los síntomas dependen de la cantidad de sangre que pueda fluir a través de la arteria. Otros defectos cardíacos también pueden jugar un papel.

Alrededor de la mitad de los recién nacidos con este problema tendrá síntomas en los primeros días de vida. Estos pueden incluir respiración rápida, problemas para comer, aumento de la irritabilidad, aumento de la somnolencia o reaccionar de manera insuficiente.

En los casos más leves, es posible que los síntomas no se presenten hasta que el niño haya llegado a la adolescencia. Los síntomas incluyen:

También es posible que no haya síntomas.

Pruebas y exámenes

El proveedor de atención médica llevará a cabo un examen físico y revisará la presión arterial y el pulso en los brazos y las piernas.

  • El pulso en la zona de la ingle (femoral) o en los pies será más débil que el pulso en los brazos o el cuello (carótida) y, algunas veces, es posible que no se sienta en absoluto.
  • La presión arterial en las piernas generalmente es más débil que en los brazos. La presión arterial por lo general es más alta en los brazos después de la lactancia.

El proveedor utilizará un estetoscopio para auscultar el corazón y verificar si hay presencia de soplos. Las personas que padecen coartación aórtica presentan un soplo de sonido chillón que se puede escuchar desde la espalda. También se pueden presentar otros tipos de soplos.

La coartación suele descubrirse durante el primer examen físico del neonato o durante un examen de control del niño sano. Tomar el pulso en un bebé es una parte importante del examen, ya que es posible que no se presenten otros síntomas ni hallazgos hasta que el niño crezca.

Los exámenes para diagnosticar esta afección pueden incluir:

Tanto la ecografía Doppler como el cateterismo cardíaco se pueden utilizar para ver si hay algunas diferencias en la presión arterial en zonas diferentes de la aorta.

Tratamiento

A la mayoría de los recién nacidos con síntomas se les practicará cirugía ya sea inmediatamente después de nacer o al poco tiempo. Primero recibirán medicinas para estabilizarlos.

Los niños que reciban el diagnóstico cuando sean más grandes también necesitarán cirugía. En la mayoría de los casos, los síntomas no son tan graves, por lo que se puede tomar más tiempo para planear la operación.

Durante la cirugía, se abrirá o extirpará la parte estrecha de la aorta.

  • Si la zona del problema es pequeña, los dos extremos libres de la aorta se pueden reconectar, lo cual se denomina anastomosis de extremo a extremo.
  • Si se ha extirpado una parte grande de la aorta, se puede utilizar un injerto o una de las arterias del propio paciente para llenar la brecha. El injerto puede ser sintético o provenir de un cadáver.

Algunas veces, los médicos tratarán de abrir la parte estrecha de la aorta usando un balón o globo que se ensancha dentro del vaso sanguíneo, un procedimiento que se denomina angioplastia con balón. Se puede hacer en lugar de la cirugía, pero tiene una tasa de ineficacia más alta.

Los niños mayores por lo regular necesitan medicinas para tratar la hipertensión arterial después de la cirugía. Algunos necesitarán tratamiento de por vida para este problema.

Expectativas (pronóstico)

La coartación de la aorta se puede curar con cirugía y los síntomas mejoran rápidamente después de la intervención.

Sin embargo, hay un aumento en el riesgo de muerte debido a problemas cardíacos entre las personas que se han sometido a una reparación aórtica. De manera que se promueve un control de por vida con el cardiólogo.

Sin tratamiento, la mayoría de las personas con esta afección muere antes de los 40 años. Por esta razón, los médicos frecuentemente recomiendan que al paciente se le practique la cirugía antes de los 10 años. La mayoría de las veces, la cirugía para reparar la coartación aórtica se realiza durante el primer año de vida.

El estrechamiento o la coartación de la arteria puede retornar después de la cirugía. Esto es más probable en personas operadas cuando eran recién nacidas.

Posibles complicaciones

Las complicaciones que pueden ocurrir antes, durante y poco después de la cirugía incluyen:

Las complicaciones a largo plazo incluyen:

  • Estrechamiento continuo o repetitivo de la aorta
  • Endocarditis 
  • Hipertensión arterial

Cuándo contactar a un profesional médico

Llame a su proveedor si:

  • Usted o su hijo tiene síntomas de una coartación aórtica
  • Presenta dolor torácico o desmayos (pueden ser signos de un problema serio)

Prevención

No se conoce ninguna forma de prevenir este trastorno; sin embargo, el hecho de estar consciente del riesgo puede llevar a un diagnóstico y tratamientos oportunos.

Nombres alternativos

Coartación aórtica

Referencias

Fraser CD Jr., Carberry KE. Congenital heart disease. In: Townsend CM Jr, Beauchamp RD, Evers BM, Mattox KL, eds. Sabiston Textbook of Surgery. 19th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2012:chap 59.

Webb GD, Smallhorn JF, Therrien J, Redington AN. Congenital heart disease. In: Mann DL, Zipes DP, Libby P, Bonow RO, Braunwald E, eds. Braunwald's Heart Disease: A Textbook of Cardiovascular Medicine. 10th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2015:chap 62.

Instrucciones para el paciente

Actualizado 10/22/2015

Versión en inglés revisada por: Larry A. Weinrauch MD, Assistant Professor of Medicine, Harvard Medical School, Cardiovascular Disease and Clinical Outcomes Research, Watertown, MA. Review provided by VeriMed Healthcare Network. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Isla Ogilvie, PhD, and the A.D.A.M. Editorial team.

Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.

Temas de salud relacionados