Dirección de esta página: //medlineplus.gov/spanish/ency/article/001102.htm

Embolia arterial

Se refiere a un coágulo (émbolo) que viene de otra parte del cuerpo y causa una interrupción  repentina del flujo sanguíneo a un órgano o parte del cuerpo.

Causas

Un "émbolo" es un coágulo de sangre o un pedazo de placa que actúa como un coágulo. La palabra "émbolos" significa más de un coágulo o pedazo de placa. Cuando el coágulo viaja desde el lugar donde se formó a otro lugar en el cuerpo, se denomina embolia.

Una embolia arterial puede ser causada por uno o más coágulos. Los coágulos se pueden atascar en una arteria y bloquear el flujo sanguíneo. Dicha obstrucción priva a los tejidos de sangre y oxígeno. Esto puede producir daño o muerte tisular (necrosis).

Los émbolos arteriales a menudo se presentan en las piernas y en los pies. Los émbolos que ocurren en el cerebro producen un accidente cerebrovascular. Los que ocurren en el corazón provocan un ataque cardíaco. Entre los sitios menos comunes están los riñones, los intestinos y los ojos.

Embolia arterial

Los factores de riesgo para una embolia arterial incluyen:

  • Ritmo cardíaco anormal como la fibrilación auricular
  • Lesión o daño a una pared arterial
  • Afecciones que incrementen la coagulación de la sangre 

Otra afección que ofrece un riesgo alto de embolia (especialmente en el cerebro) es la estenosis mitral. La endocarditis (infección del interior del corazón) también puede provocar émbolos arteriales.

Una fuente común para un émbolo son las áreas de endurecimiento (ateroesclerosis) de la aorta y otros grandes vasos sanguíneos. Estos coágulos pueden desprenderse y bajar hasta las piernas y los pies.

La embolia paradójica se puede presentar cuando un coágulo en una vena ingresa por el lado derecho del corazón y pasa a través de un orificio hacia el lado izquierdo. El coágulo puede entonces trasladarse a una arteria y bloquear el flujo sanguíneo al cerebro (accidente cerebrovascular) u otros órganos.

Si un coágulo viaja y se aloja en las arterias que irrigan sangre a los pulmones, se denomina émbolo pulmonar.

Síntomas

Usted puede no tener síntomas.

Los síntomas pueden comenzar de manera rápida o lenta, dependiendo del tamaño del émbolo y qué tanto este bloquea el flujo de sangre.

Los síntomas de una embolia arterial en los brazos y las piernas pueden incluir:

  • Brazos o piernas frías
  • Disminución o ausencia del pulso en un brazo o una pierna
  • Falta de movimiento en el brazo o la pierna
  • Dolor en el área afectada
  • Entumecimiento y hormigueo en el brazo o la pierna
  • Brazo o pierna de color pálido (palidez)
  • Debilidad de un brazo o una pierna

Síntomas posteriores:

  • Ampollas en la piel irrigada por la arteria afectada
  • Muda (desprendimiento) de piel
  • Erosión cutánea (úlceras)
  • Muerte tisular (necrosis; piel oscura y dañada)

Los síntomas de un coágulo en un órgano varían de acuerdo con el órgano comprometido, pero pueden incluir:

  • Dolor en la parte del cuerpo comprometida
  • Disminución temporal de la función del órgano

Pruebas y exámenes

El proveedor de atención médica puede encontrar disminución o ausencia de pulso, al igual que presión arterial ausente o disminuida en el brazo o la pierna. Puede haber signos de necrosis o gangrena.

Los exámenes para diagnosticar una embolia arterial o revelar la fuente de los émbolos pueden ser:

Esta enfermedad también puede alterar los resultados de los siguientes exámenes:

Tratamiento

La embolia arterial requiere tratamiento oportuno en un hospital. Los objetivos del tratamiento son controlar los síntomas y mejorar el flujo de sangre interrumpido al área del cuerpo afectada. En caso de identificarse, se debe tratar la causa del coágulo con el fin de prevenir problemas posteriores.

Los medicamentos incluyen:

  • Anticoagulantes (como la warfarina o la heparina) que pueden prevenir la formación de nuevos coágulos
  • Medicamentos antiplaquetarios (como el ácido acetilsalicílico (aspirin) o clopidogrel) que pueden prevenir la formación de nuevos coágulos
  • Analgésicos administrados por vía intravenosa
  • Trombolíticos (como la estreptoquinasa) que pueden disolver los coágulos

Algunas personas pueden necesitar cirugía. Entre los procedimientos están:

  • Derivación (bypass) de la arteria (derivación arterial) para crear una segunda fuente de riego sanguíneo
  • Extracción del coágulo a través de un catéter con balón puesto en la arteria afectada o a través de una cirugía abierta en la arteria (embolectomía)
  • Abertura de la arteria mediante un catéter con balón (angioplastia), con una endoprótesis vascular (stent) o sin ella

Expectativas (pronóstico)

El pronóstico de la persona depende de la localización del coágulo, de qué tanto este haya bloqueado el flujo sanguíneo y por cuánto tiempo ha estado presente la obstrucción. La embolia arterial puede ser muy grave si no se trata a tiempo.

El área afectada puede sufrir daños permanentes. Se requiere amputación hasta en 1 de cada 4 casos.

La embolia arterial puede reaparecer incluso después de un tratamiento exitoso.

Posibles complicaciones

Las complicaciones pueden incluir:

Cuándo contactar a un profesional médico

Acuda a la sala de urgencias o llame al número local de emergencias (como el 911 en Estados Unidos) si tiene síntomas de una embolia arterial.

Prevención

La prevención comienza con la identificación de posibles fuentes del coágulo sanguíneo. Su proveedor puede recetar anticoagulantes (como warfarina y heparina) para prevenir la formación de coágulos. También se pueden necesitar fármacos antiplaquetarios.

Usted tiene un mayor riesgo de padecer aterosclerosis y coágulos si:

  • Fuma
  • Hace poco ejercicio
  • Tiene presión arterial alta
  • Tiene niveles anormales de colesterol
  • Tiene diabetes
  • Tiene sobrepeso

Referencias

Aufderheide TP. Peripheral arteriovascular disease. In: Walls RM, Hockberger RS, Gausche-Hill M, eds. Rosen's Emergency Medicine: Concepts and Clinical Practice. 9th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2018:chap 77.

Gerhard-Herman MD, Gornik HL, Barrett C, et al. 2016 AHA/ACC guideline on the management of patients with lower extremity peripheral artery disease: executive summary: a report of the American College of Cardiology/American Heart Association Task Force on Clinical Practice Guidelines. J Am Coll Cardiol. 2017;69(11):1465-1508. PMID: 27851991 pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27851991/.

Goldman L. Approach to the patient with possible cardiovascular disease. In: Goldman L, Schafer AI, eds. Goldman-Cecil Medicine. 26th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2020:chap 45.

Kline JA. Pulmonary embolism and deep vein thrombosis. In: Walls RM, Hockberger RS, Gausche-Hill M, eds. Rosen's Emergency Medicine: Concepts and Clinical Practice. 9th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2018:chap 78.

Wyers MC, Martin MC. Acute mesenteric arterial disease. In: Sidawy AN, Perler BA, eds. Rutherford's Vascular Surgery and Endovascular Therapy. 9th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2019:chap 133.

Ultima revisión 7/7/2020

Versión en inglés revisada por: Thomas S. Metkus, MD, Assistant Professor of Medicine and Surgery, Johns Hopkins University School of Medicine, Baltimore, MD. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, Brenda Conaway, Editorial Director, and the A.D.A.M. Editorial team.

Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.