Dirección de esta página: //medlineplus.gov/spanish/ency/article/000624.htm

Tuberculosis diseminada

Es una infección micobacteriana contagiosa en la cual la micobacteria se ha diseminado de los pulmones a otras partes del cuerpo por medio de la sangre o el sistema linfático

Causas

La infección por tuberculosis (TB) puede contraerse después de inhalar gotitas esparcidas en el aire producto de la tos o un estornudo de alguien infectado con la bacteria Mycobacterium tuberculosis. La infección pulmonar resultante se llama TB primaria.

El sitio usual de la TB son los pulmones (TB pulmonar), pero otros órganos pueden estar comprometidos. En los Estados Unidos, la mayoría de las personas con tuberculosis primaria mejoran y no tienen ningún signo posterior de la enfermedad. La TB diseminada se presenta en una cantidad pequeña de personas infectadas cuyos sistemas inmunitarios no contienen eficazmente la infección primaria.

La enfermedad diseminada puede ocurrir al cabo de semanas después de la infección primaria. Algunas veces, no se presenta hasta años después de resultar infectado. Usted es más propenso a contraer este tipo de TB si tiene un sistema inmunitario débil debido a una enfermedad (como el SIDA) o a ciertas medicinas. Los bebés y los adultos mayores están en mayor riesgo.  

El riesgo de contraer TB se incrementa si usted:

  • Está alrededor de personas que tengan la enfermedad (como durante un viaje al extranjero)
  • Vive en condiciones de vida insalubres o de hacinamiento
  • Está desnutrido

Los siguientes factores pueden incrementar la tasa de infección por TB en una población:

  • Aumento de las infecciones por VIH
  • Aumento de la cantidad de personas desamparadas con viviendas inestables (ambientes de pobreza y desnutrición)
  • Aparición de cepas de la bacteria de la TB farmacorresistentes

Síntomas

La tuberculosis diseminada puede afectar muchas zonas diferentes del cuerpo. Los síntomas dependen de esas zonas y pueden incluir:

  • Inflamación o dolor abdominal
  • Escalofríos
  • Tos y dificultad respiratoria
  • Fatiga
  • Fiebre
  • Malestar general, inquietud, indisposición o sensación de enfermedad (malestar)
  • Dolor articular
  • Piel pálida debido a anemia (palidez)
  • Sudoración
  • Glándulas inflamadas
  • Pérdida de peso

Pruebas y exámenes

El proveedor de atención médica llevará a cabo un examen físico, el cual puede mostrar:

Los exámenes que se pueden ordenar incluyen:

Tratamiento

El objetivo del tratamiento es curar la infección con medicinas que combatan las bacterias de la TB. El tratamiento de la TB diseminada implica una combinación de varias medicinas (por lo regular 4). Todas las medicinas se continúan hasta que las pruebas de laboratorio muestren cuáles funcionan mejor.

Usted posiblemente necesite tomar muchas píldoras diferentes durante 6 meses o más. Es muy importante que usted tome las píldoras de acuerdo con las instrucciones de su proveedor.

Cuando las personas no toman las medicinas para la TB según las instrucciones, la infección puede volverse mucho más difícil de tratar. Las bacterias de la TB pueden volverse resistentes al tratamiento, lo cual significa que las medicinas ya no hacen efecto.

Cuando exista la preocupación de que tal vez una persona no tome todas las medicinas de acuerdo con las instrucciones, es probable que un proveedor tenga que vigilarlo para que tome las medicinas recetadas. Este método se denomina terapia con observación directa. En este caso, las medicinas se pueden administrar 2 o 3 veces por semana, según lo recete el proveedor.

Usted posiblemente necesite quedarse en casa o que lo hospitalicen durante 2 a 4 semanas para evitar la propagación de la enfermedad a otros hasta que ya no sea contagiosa.

Su proveedor podría estar obligado por la ley a notificar su enfermedad de TB a la Secretaría de Salud local. Su equipo de atención médica se asegurará de que usted reciba la mejor atención.

Expectativas (pronóstico)

La mayoría de las formas de la tuberculosis diseminada responden bien al tratamiento. El tejido afectado, como los huesos o las articulaciones, puede tener daño permanente debido a la infección.

Posibles complicaciones

Las complicaciones de la TB diseminada pueden incluir:

Las medicinas usadas para tratar la TB pueden causar efectos secundarios como:

Se puede hacer un examen de la visión antes del tratamiento, de manera que el médico pueda vigilar cualquier tipo de cambio en la salud de sus ojos.

Cuándo contactar a un profesional médico

Llame a su proveedor si sabe o sospecha que ha estado expuesto a la TB. Todas las formas de TB y la exposición requieren tratamiento y evaluación oportunos.

Prevención

La TB es una enfermedad que se puede prevenir, incluso en aquellos que han estado expuestos a una persona infectada. Las pruebas cutáneas para detectar TB se emplean en las poblaciones de alto riesgo o en personas que pueden haber estado expuestas a esta enfermedad, como los trabajadores de la salud.

A las personas que hayan estado expuestas a la TB se les deben hacer pruebas cutáneas inmediatamente y un examen de control en una fecha posterior si el primer examen fue negativo.

Una prueba cutánea positiva significa que usted ha estado en contacto con la bacteria de la TB. No significa que usted tenga la enfermedad activa o que sea contagioso. Hable con el médico respecto a cómo evitar contraer esta enfermedad. 

El tratamiento oportuno es sumamente importante para controlar la propagación de la TB a partir de aquellos que tengan la enfermedad de tuberculosis activa hacia aquellos que nunca han estado infectados con esta enfermedad.

Algunos países con una alta incidencia de TB les aplican a las personas una vacuna (llamada vacuna BCG) para prevenir la enfermedad. La efectividad de esta vacuna es polémica y no se usa de manera rutinaria en los Estados Unidos.

A las personas que hayan recibido la vacuna antituberculosa (BCG) aun se les pueden hacer pruebas cutáneas para la tuberculosis. Analice los resultados del examen (si es positivo) con su proveedor.

Nombres alternativos

Tuberculosis miliar; Tuberculosis - diseminada; Tuberculosis extrapulmonar

Referencias

Ellner JJ. Tuberculosis. In: Goldman L, Schafer AI, eds. Goldman's Cecil Medicine. 25th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2016:chap 324.

Fitzgerald DW, Sterling TR, Haas DW. Mycobacterium tuberculosis. In: Bennett JE, Dolin R, Blaser MJ, eds. Mandell, Douglas, and Bennett's Principles and Practice of Infectious Diseases. 8th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2015:chap 251.

Ultima revisión 12/10/2015

Versión en inglés revisada por: Jatin M. Vyas, MD, PhD, Assistant Professor in Medicine, Harvard Medical School; Assistant in Medicine, Division of Infectious Disease, Department of Medicine, Massachusetts General Hospital, Boston, MA. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Isla Ogilvie, PhD, and the A.D.A.M. Editorial team.

Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.

Temas de salud relacionados