Las lesiones por presión también se denominan úlceras de decúbito o llagas por presión. Se pueden formar cuando los músculos y el tejido blando presionan contra una superficie como una silla o una cama. Esta presión corta el suministro de sangre a esa zona y esto puede llevar a que el tejido cutáneo allí muera. Cuando esto sucede, se puede presentar una lesión por presión.
Usted tiene riesgo de padecer una lesión por presión si:
- Pasa la mayor parte del día en una cama o una silla con muy poco movimiento
- Tiene sobrepeso o peso insuficiente
- No es capaz de controlar los intestinos o la vejiga o tiene escape de orina o de heces
- Tiene disminución de la sensibilidad en una zona del cuerpo
- Pasa mucho tiempo en una posición
Será necesario que tome medidas para prevenir estos problemas.
Cuidados personales
Usted, o su cuidador, tiene que revisar su cuerpo todos los días de pies a cabeza. Preste atención especial a las zonas donde las lesiones por presión se presentan con frecuencia. Estas son:
- Los talones y los tobillos
- Las rodillas
- Las caderas
- La columna vertebral
- El área del cóccix
- Los codos
- Los hombros y los omóplatos
- La parte posterior de la cabeza
- Las orejas
Comuníquese con su proveedor de atención médica si observa signos tempranos de lesiones por presión. Estos signos son:
- Enrojecimiento de la piel (más difícil de detectar en personas con tonos de piel más oscuros)
- Zonas calientes
- Piel esponjosa o dura
- Erosión de las capas superiores de la piel o una úlcera
Cuídese la piel suavemente para ayudar a prevenir las lesiones por presión. Puede hacerlo de la siguiente manera:
- Utilizando una esponja o tela suave y al lavar no restregar con fuerza.
- Usando una crema humectante y protectores cutáneos sobre la piel según lo indicado por su proveedor.
- Limpiando y secando las zonas por debajo de las mamas y en la ingle.
- No utilizando polvo de talco ni jabones fuertes.
- Tratado de no tomar baños de la tina ni duchas todos los días. Esto puede resecar más su piel.
Consuma calorías y proteínas suficientes para permanecer saludable.
Tome bastante agua todos los días.
Cerciórese de que su ropa no esté incrementando su riesgo de que se formen lesiones por presión:
- Evitando prendas de vestir que tengan costuras gruesas, botones o cremalleras que presionen sobre la piel.
- No usando ropa demasiado apretada.
- Evitando que las ropas se amontonen o se arruguen en zonas donde haya alguna presión sobre el cuerpo.
Después de orinar o tener una deposición:
- Limpie la zona enseguida.
- Séquela bien.
Si usted utiliza una silla de ruedas
Verifique que la silla de ruedas sea del tamaño apropiado para usted. Procure que su proveedor o el fisioterapeuta revisen el ajuste de su silla de ruedas una o dos veces al año, especialmente si sube de peso o si siente presión en alguna parte
Siéntese en una silla de espuma o en un cojín de gel que encaje bien en su silla de ruedas. Las almohadillas de piel de oveja naturales también son útiles para reducir la presión sobre la piel. No se siente en cojines en forma de rosca.
Usted o su cuidador deben cambiar su peso (inclinarse hacia adelante, la izquierda y la derecha) en la silla de ruedas cada 15 a 20 minutos. Esto le quitará presión a ciertas zonas y le ayudará a mantener el flujo sanguíneo.
Si usted mismo se pasa (moverse hacia o desde su silla de ruedas), alce el cuerpo ayudándose con los brazos. No se arrastre. Si está teniendo problemas para pasarse hasta su silla de ruedas, vea a un fisioterapeuta para aprender la técnica apropiada.
Si su cuidador lo pasa, verifique que esa persona conozca la manera apropiada de hacerlo.
Cuando usted está en la cama
Use un colchón de espuma o uno que esté lleno de gel o aire. Coloque almohadillas debajo de las nalgas para absorber la humedad y ayudar a mantener la piel seca.
Use una almohada suave o un pedazo de espuma suave entre partes de su cuerpo que se presionan entre sí o contra el colchón.
Cuando usted está acostado de lado, coloque una almohada o una pieza de esponja entre las rodillas y los tobillos.
Cuando usted está acostado boca arriba, coloque una almohada o pieza de esponja:
- Bajo los talones. O ponga una almohada bajo las pantorrillas para alzar los talones, como otra manera de aliviar la presión sobre los talones.
- Bajo el área del cóccix.
- Bajo los hombros y los omóplatos.
- Bajo los codos.
Algunos otros consejos son:
- No ponga almohadas bajo las rodillas, ya que esto ejerce presión sobre los talones.
- Nunca se arrastre para cambiar de posición, subirse o bajarse de la cama. Arrastrarse puede causar rupturas en la piel. Busque ayuda si necesita moverse en la cama, o para subirse o bajarse de ella.
- Si lo traslada otra persona, debe alzarlo o usar una sábana de arrastre (una sábana especial utilizada para este propósito) para pasarlo.
- Cambie su posición cada 1 a 2 horas para quitar la presión de cualquier punto.
- Las sábanas y la ropa deben estar secas y lisas, sin ninguna arruga.
- Retire cualquier objeto, como alfileres, lápices o plumas, o monedas de su cama.
- No eleve la cabecera de su cama a más de un ángulo de 30 grados. Estar en una posición más horizontal impide que su cuerpo se resbale hacia abajo. Resbalarse puede dañar la piel.
- Revise su piel con frecuencia en busca de áreas con rupturas en la piel.
Cuándo llamar al médico
Comuníquese con su proveedor en seguida si:
- Nota una llaga, enrojecimiento o cualquier otro cambio en la piel que dure más de unos cuantos días o que se torne doloroso, caliente o que empiece a supurar.
- Su silla de ruedas no ajusta bien.
Hable con su proveedor si tiene preguntas relacionadas con las lesiones por presión y cómo prevenirlas.
Nombres alternativos
Prevención de úlceras por decúbito; Prevención de escaras; Prevención de llagas por presión; Prevención de úlceras por presión
Referencias
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Qaseem A, Humphrey LL, Forciea MA, Starkey M, Denberg TD. Clinical Guidelines Committee of the American College of Physicians. Treatment of pressure ulcers: a clinical practice guideline from the American College of Physicians. Ann Intern Med. 2015;162(5):370-379. PMID: 25732279 pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25732279/.
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Woelfel SL, Armstrong DG, Shin L. Wound care. In: Sidawy AN, Perler BA, eds. Rutherford's Vascular Surgery and Endovascular Therapy. 10th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2023:chap 118.
Ultima revisión 4/9/2026
Versión en inglés revisada por: Elika Hoss, MD, Assistant Professor of Dermatology, Mayo Clinic, Scottsdale, AZ. Also reviewed by David C. Dugdale, MD, Medical Director, Brenda Conaway, Editorial Director, and the A.D.A.M. Editorial team.
Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.
