Dirección de esta página: //medlineplus.gov/spanish/ency/article/001604.htm

Kwashiorkor

Es una forma de desnutrición que ocurre cuando no hay suficiente proteína en la dieta.

Causas

El kwashiorkor es más común en áreas donde hay:

  • Hambre
  • Suministro limitado de alimentos
  • Bajos niveles de educación (cuando las personas no comprenden cómo consumir una dieta apropiada)

Esta enfermedad en más frecuente en países muy pobres. Puede ocurrir durante una:

  • Sequía u otro desastre natural o
  • Inestabilidad política.

Estos eventos a menudo llevan la falta de alimento, lo cual provoca a que se presente desnutrición.

El kwashiorkor es poco frecuente en los niños en los Estados Unidos. Solo se presentan casos aislados. Sin embargo, un cálculo gubernamental sugiere que hasta la mitad de los adultos mayores que viven en los asilos de ancianos en los Estados Unidos no reciben la proteína suficiente en su dieta.

Cuando el kwashiorkor sí se presenta en los Estados Unidos, con frecuencia es un signo de maltrato infantil y descuido grave.

Síntomas

Los síntomas incluyen:

  • Cambios en la pigmentación de la piel
  • Disminución de la masa muscular
  • Diarrea
  • Deficiencia en el aumento de peso y en el crecimiento
  • Fatiga
  • Cambios en el cabello (cambios en el color o la textura)
  • Aumento en el número y gravedad de las infecciones debido a daño en el sistema inmunitario
  • Irritabilidad
  • Abdomen grande que sobresale (protruye)
  • Letargo o apatía
  • Pérdida de la masa muscular
  • Salpullido (dermatitis)
  • Shock (etapa avanzada)
  • Hinchazón (edema)

Pruebas y exámenes

El examen físico puede mostrar un hígado agrandado (hepatomegalia) e hinchazón generalizada.

Los exámenes pueden incluir:

Tratamiento

Las personas que comienzan tratamiento oportuno se pueden recuperar completamente. El objetivo es obtener más calorías y proteínas en su dieta. Los niños que padecen esta afección no alcanzan su potencial total de estatura y crecimiento. 

Primero se administran calorías en forma de carbohidratos, azúcares simples y grasas. Las proteínas se administran después de que otras fuentes calóricas ya han suministrado energía. Se suministrarán suplementos de vitaminas y minerales.

La alimentación debe comenzar gradualmente debido a que la persona ha estado sin mucho alimento durante un período largo de tiempo. Ingerir alimentos ricos en calorías repentinamente puede ocasionar problemas.

Muchos niños desnutridos desarrollarán intolerancia al azúcar de la leche (intolerancia a la lactosa). Se les suministrarán suplementos con la enzima lactasa para que puedan tolerar productos lácteos.

Las personas que están en shock requieren tratamiento de inmediato para restaurar el volumen total de sangre y mantener la presión arterial.

Expectativas (pronóstico)

El tratamiento oportuno generalmente lleva a obtener buenos resultados. El tratamiento del kwashiorkor en sus etapas avanzadas puede mejorar la salud general del niño. Sin embargo, este puede quedar con problemas físicos y mentales permanentes. Si no hay tratamiento o si llega demasiado tarde, la afección es potencialmente mortal.

Posibles complicaciones

Las complicaciones pueden incluir:

  • Coma
  • Discapacidad física y mental permanente
  • Shock

Cuándo contactar a un profesional médico

Consulte con el médico si su hijo tiene síntomas de kwashiorkor.

Prevención

Para prevenir el kwashiorkor, asegúrese de que su dieta tenga suficientes carbohidratos, grasa (un mínimo de 10% de calorías totales) y proteínas (12% de calorías totales).

Nombres alternativos

Desnutrición proteica; Desnutrición proteica calórica; Desnutrición maligna

Referencias

Ashworth A. Nutrition, food security, and health. In: Kliegman RM, St. Geme JW, Blum NJ, Shah SS, Tasker RC, Wilson KM, eds. Nelson Textbook of Pediatrics. 21st ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2020:chap 57.

Manary MJ, Trehan I. Protein-energy malnutrition. In: Goldman L, Schafer AI, eds. Goldman-Cecil Medicine. 26th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2020:chap 203.

Ultima revisión 1/1/2020

Versión en inglés revisada por: Neil K. Kaneshiro, MD, MHA, Clinical Professor of Pediatrics, University of Washington School of Medicine, Seattle, WA. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, Brenda Conaway, Editorial Director, and the A.D.A.M. Editorial team.

Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.