Es un cáncer que comienza dentro de la médula ósea. Este es el tejido blando en el interior de los huesos que ayuda a formar todas las células sanguíneas.
La LMC ocasiona un crecimiento incontrolable de células inmaduras y maduras que forman un cierto tipo de glóbulos blancos llamados células mieloides. Las células enfermas se acumulan en la médula ósea y en la sangre.
Causas
La causa de la LMC usualmente está relacionada con una anomalía cromosómica llamada cromosoma Filadelfia.
La exposición a la radiación puede aumentar el riesgo de desarrollar LMC. Esto puede ser por tratamientos de radioterapia utilizados en el pasado para tratar el cáncer de tiroides o el linfoma de Hodgkin, o por un desastre nuclear.
Lleva muchos años antes de que se presente leucemia por exposición a la radiación. La mayoría de las personas a quienes se les trata un cáncer con radiación no contraen leucemia. La mayoría de las personas con LMC no han estado expuestos a la radiación.
La LMC se presenta más comúnmente en adultos de mediana edad y también se puede presentar en niños.
Síntomas
La LMC se agrupa en varias fases.
- Crónica
- Acelerada
- Crisis hemoblástica
La fase crónica puede durar meses o años y la enfermedad se puede presentar con pocos síntomas o ser asintomática durante este tiempo. La mayoría de las personas reciben el diagnóstico durante esta etapa, cuando les hacen exámenes de sangre por otras razones.
La fase acelerada es una fase más peligrosa. Las células de la leucemia se multiplican con mayor rapidez. Los síntomas frecuentes abarcan fiebre (aunque no haya infección), dolor óseo y una inflamación del bazo.
Sin tratamiento, la LMC progresa a una fase de crisis hemoblástica. Se puede presentar sangrado e infección debido a la insuficiencia de la médula ósea.
Entre otros posibles síntomas de crisis hemoblástica están:
- Hematomas
- Sudoración excesiva (sudores nocturnos)
- Fatiga
- Fiebre
- Presión bajo las costillas izquierdas inferiores a causa de la inflamación del bazo
- Erupción cutánea -- pequeñas marcas puntiformes y rojas en la piel (petequias)
- Debilidad
Pruebas y exámenes
Un examen físico a menudo revela una inflamación del bazo.
Un conteo sanguíneo completo (CSC) muestra un incremento de la cantidad de glóbulos blancos con presencia de muchas formas inmaduras y también puede mostrar un aumento en la cantidad de plaquetas. Estas son partes de la sangre que ayudan en la coagulación.
Otros exámenes que se pueden realizar incluyen:
- Biopsia de la médula ósea
- Análisis de sangre y de médula ósea para detectar la presencia del cromosoma Filadelfia
Tratamiento
El primer tratamiento para la LMC son generalmente los medicamentos que apuntan a la proteína anormal formada por el cromosoma Filadelfia. Estos medicamentos casi siempre se pueden tomar como pastillas. Las personas que son tratadas con estos medicamentos, con frecuencia entran a remisión rápidamente y pueden permanecer así por muchos años. En algunas personas, se puede lograr la remisión profunda y se puede dejar el medicamento sin que la leucemia vuelva a presentarse.
Algunas veces, se utiliza primero la quimioterapia para reducir el conteo de glóbulos blancos si está muy alto en el momento del diagnóstico.
La fase de crisis hemoblástica es muy difícil de tratar. Esto se debe a que hay un conteo muy alto de glóbulos blancos inmaduros (células leucémicas) que son resistentes al tratamiento.
Grupos de apoyo
El estrés causado por la enfermedad se puede aliviar uniéndose a un grupo de apoyo para el cáncer. El hecho de compartir con otras personas que tengan experiencias y problemas en común puede ayudarle a no sentirse solo.
Expectativas (pronóstico)
Los medicamentos dirigidos a la enfermedad, como los inhibidores de la tirosina quinasa, han mejorado enormemente el pronóstico para las personas con LMC. La mayoría de las personas pueden permanecer en remisión, evaluada típicamente mediante análisis de sangre, durante muchos años, y potencialmente de por vida, mientras toman este medicamento.
El trasplante de médula ósea o de células madre generalmente se considera en personas cuya enfermedad reaparece o empeora mientras está tomando los medicamentos. También se puede recomendar un trasplante a quienes se les ha diagnosticado en la etapa acelerada o en crisis hemoblástica.
Posibles complicaciones
La crisis hemoblástica puede llevar a que se presenten complicaciones, incluyendo infección, sangrado, fatiga, fiebre inexplicable y problemas renales. La quimioterapia puede tener efectos secundarios serios, dependiendo de los medicamentos utilizados.
Prevención
Evite la exposición a la radiación cuando sea posible.
Nombres alternativos
LMC; Leucemia mieloide crónica; LGC; Leucemia granulocítica crónica; Leucemia - crónica granulocítica
Instrucciones para el paciente
Referencias
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Ultima revisión 1/29/2026
Versión en inglés revisada por: Warren Brenner, MD, Oncologist, Lynn Cancer Institute, Boca Raton, FL. Review provided by VeriMed Healthcare Network. Also reviewed by David C. Dugdale, MD, Medical Director, Brenda Conaway, Editorial Director, and the A.D.A.M. Editorial team.
Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.



