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Tratamiento posoperatorio para heridas por arma de fuego

Una herida por arma de fuego es causada cuando se dispara una bala u otro proyectil hacia el cuerpo o a través de este. Las heridas por arma de fuego pueden causar lesiones graves, como:

  • Hemorragia intensa
  • Daño a tejidos y órganos
  • Huesos rotos
  • Infecciones de heridas
  • Parálisis

La magnitud del daño depende de la localización de la lesión y de la velocidad y el tipo de bala. Las heridas por arma de fuego en la cabeza o el cuerpo (torso) son las que probablemente causan más daño.

Cuidado de la herida

Si la herida es grave, puede haber tenido una cirugía para:

  • Detener el sangrado
  • Limpiar la herida
  • Encontrar y extraer pedazos de bala
  • Encontrar y extraer fragmentos de hueso roto o astillado
  • Colocar drenajes o sondas para los fluidos corporales
  • Extraer porciones de u órganos enteros

Las heridas de bala que atraviesan el cuerpo sin golpear órganos, vasos sanguíneos o huesos importantes tienden a causar menos daño.

Usted puede tener fragmentos de bala que permanecen en su cuerpo. A menudo, no se pueden extraer sin causar más daño. El tejido cicatricial se formará alrededor de estos fragmentos restantes, lo que puede causar dolor constante u otra molestia.

Usted puede tener una herida abierta o una herida cerrada, según su lesión. Su proveedor de atención médica le dirá cómo cambiar su vendaje y cuidar la herida. Tenga en cuenta estas sugerencias:

  • Mantenga limpio y seco el vendaje, y la zona alrededor de este.
  • Tome cualquier antibiótico o analgésicos como se lo hayan indicado. Las heridas por arma de fuego pueden infectarse porque el material y los residuos pueden introducirse en la herida con la bala.
  • Trate de elevar la herida para que quede por encima del nivel del corazón. Esto ayuda a reducir la hinchazón. Puede que necesite hacer esto mientras esté sentado o acostado. Puede usar almohadas para apoyar la zona.
  • Si su proveedor lo AUTORIZA, puede utilizar una compresa de hielo sobre el vendaje para ayudar con la hinchazón. Pregunte con qué frecuencia se debe aplicar el hielo. Asegúrese de mantener el vendaje seco.

El proveedor puede cambiar el vendaje por usted al principio. Una vez que reciba la AUTORIZACIÓN para cambiar el vendaje usted mismo:

  • Siga las instrucciones sobre cómo limpiar y secar la herida.
  • Asegúrese de lavarse las manos después de retirar un vendaje viejo y antes de limpiar la herida.
  • Lávese las manos de nuevo después de limpiar la herida y colocar el nuevo vendaje.
  • NO utilice limpiadores cutáneos, alcohol, peróxido, yodo ni jabones con productos químicos antibacterianos en la herida, a no ser que su proveedor se lo indique. Estos pueden dañar el tejido de la herida y retardar su cicatrización.
  • NO se aplique ninguna loción, crema ni remedios herbales en la herida ni a su alrededor sin preguntarle primero a su proveedor.

Si tiene grapas o suturas que no se reabsorben, el proveedor las retirará al cabo de 3 a 21 días. NO hale los puntos de sutura ni trate de retirarlos por su cuenta.

Tomar un baño o una ducha

El proveedor le dejará saber cuándo ESTÁ BIEN bañarse después de llegar a su casa. Es posible que necesite tomar baños de esponja durante varios días hasta que la herida haya sanado lo suficiente para ducharse. Tenga en cuenta que:

  • Las duchas son mejores que los baños porque la herida no se sumerge en el agua. Empapar la herida podría hacer que se vuelva a abrir.
  • Retire el vendaje antes de bañarse a menos que le hayan dicho lo contrario. Algunos vendajes son impermeables. O, su proveedor puede sugerirle que se cubra la herida con una bolsa de plástico para mantenerla seca.
  • Si su proveedor le da la AUTORIZACIÓN, enjuague suavemente la herida con agua mientras se baña. NO frote ni restriegue la herida.
  • Seque la zona alrededor de la herida dando palmaditas suaves con una toalla limpia. Deje que la herida se seque al aire.

Secuelas

Resultar herido por un arma de fuego es traumático. Usted puede entrar en shock, sentir temor por su seguridad, depresión o ira como consecuencia de esto. Estos son sentimientos completamente normales para alguien que ha pasado por un episodio traumático. Estos sentimientos no son signos de debilidad. También puede notar otros síntomas, tales como:

  • Ansiedad
  • Pesadillas o dificultad para dormir
  • Pensar en el episodio una y otra vez
  • Irritabilidad o alterarse fácilmente
  • No tener mucha energía o apetito
  • Sentirse triste y retraído

Usted tiene que cuidarse y sanar tanto emocional como físicamente. Si se siente abrumado por estos sentimientos o estos duran más de 3 semanas, comuníquese con su proveedor. Si estos síntomas son constantes, pueden ser signos del trastorno de estrés postraumático o TEPT. Existen tratamientos que pueden ayudarle a sentirse mejor.

Cuándo llamar al médico

Llame a su proveedor si:

  • El dolor empeora o no mejora después de tomar analgésicos.
  • Tiene sangrado que no se detiene después de 10 minutos con presión directa y suave
  • Su vendaje se afloja antes de que su proveedor le diga que se lo puede quitar.

También debe llamar médico si nota síntomas de una infección, como por ejemplo:

  • Aumenta la supuración de la herida.
  • El líquido que supura se torna espeso, café, verde o amarillo, o huele mal (pus).
  • La temperatura está por encima de 100°F (37.8°C) o más alta por más de 4 horas.
  • Aparecen rayas rojas largas que parten de la herida.

Referencias

Simon BC, Hern HG. Wound management principles. In: Walls RM, Hockberger RS, Gausche-Hill M, eds. Rosen's Emergency Medicine: Concepts and Clinical Practice. 9th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2018:chap 52.

Zych GA, Kalandiak SP, Owens PW, Blease R. Gunshot wounds and blast injuries. In: Browner BD, Jupiter JB, Krettek C, Anderson PA, eds. Skeletal Trauma: Basic Science, Management, and Reconstruction. 5th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2015:chap 19.

Ultima revisión 4/5/2018

Versión en inglés revisada por: Jacob L. Heller, MD, MHA, Emergency Medicine, Emeritus, Virginia Mason Medical Center, Seattle, WA. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, Brenda Conaway, Editorial Director, and the A.D.A.M. Editorial team.

Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.

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