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Parálisis de Bell

Es un trastorno del nervio que controla el movimiento de los músculos de la cara. Este nervio se denomina nervio facial o séptimo par craneal.

El daño a este nervio causa debilidad o parálisis de estos músculos. Parálisis significa que usted no puede usar los músculos en absoluto.

Causas

La parálisis de Bell puede afectar a personas de cualquier edad, pero es más común en personas mayores de 65 años. También puede afectar a niños menores de 13 años. Afecta de igual manera a hombres y mujeres.

Se piensa que la parálisis de Bell se debe a la hinchazón (inflamación) de este nervio en el área donde atraviesa los huesos del cráneo. Este nervio controla el movimiento de los músculos de la cara.

La causa a menudo no es clara. Un tipo de infección por herpes llamada herpes zóster podría estar relacionada. Otras afecciones que pueden causar la parálisis de Bell abarcan:

Tener diabetes y estar embarazada puede aumentar el riesgo de padecer parálisis de Bell.

Síntomas

Algunas veces, usted puede presentar un resfriado poco antes del comienzo de los síntomas de la parálisis de Bell.

Los síntomas con mayor frecuencia empiezan de manera repentina, pero pueden tardar de 2 a 3 días en aparecer. No se vuelven más graves después de ese tiempo.

Los síntomas casi siempre se presentan solo de un lado de la cara. Estos pueden ir de leves a graves.

Muchas personas sienten molestia por detrás del oído antes de que se note la debilidad. La cara se sentirá estirada o jalada hacia un lado y puede lucir diferente. Otros síntomas pueden abarcar:

  • Dificultad para cerrar un ojo
  • Dificultad para comer y beber; el alimento se sale por un lado de la boca
  • Babeo debido a la falta de control sobre los músculos de la cara
  • Descolgamiento de la cara, como el párpado o la comisura de la boca
  • Problemas para sonreír, hacer muecas o hacer expresiones faciales
  • Fasciculaciones o debilidad de los músculos en la cara

Otros síntomas que pueden presentarse:

  • Resequedad de los ojos que puede llevar a úlceras o infecciones oculares
  • Boca seca
  • Dolor de cabeza si se padece una infección como la enfermedad de Lyme
  • Pérdida del sentido del gusto
  • Sonido que es más fuerte en un oído (hiperacusia)

Pruebas y exámenes

A menudo, la parálisis de Bell se puede diagnosticar simplemente por la historia clínica y realizando un examen físico completo.

Se hará exámenes de sangre para buscar problemas médicos tales como la enfermedad de Lyme, que puede causar parálisis de Bell. 

Algunas veces, se necesitará un examen para revisar los nervios que inervan los músculos de la cara:

  • Electromiografía (EMG) para revisar la salud de los músculos faciales y nervios que controlan los músculos
  • Prueba de la conducción nerviosa para revisar la rapidez con la que los impulsos eléctricos viajan a través de un nervio

Si su proveedor de atención médica está preocupado porque sospecha que un tumor cerebral está causando los síntomas, se puede necesitar:

Tratamiento

Con frecuencia, no se necesita ningún tratamiento. Los síntomas a menudo empiezan a mejorar inmediatamente. Sin embargo, pueden pasar semanas o incluso meses para que los músculos se fortalezcan.

Su proveedor puede darle gotas para lubricar los ojos o ungüentos oculares para mantener la superficie del ojo húmeda en caso de que no pueda cerrarlo completamente. Tal vez necesite usar un parche para el ojo mientras duerme.

Algunas veces, se pueden usar medicamentos, pero no está claro cuánto ayudan. Si se emplean medicamentos, se deben empezar de inmediato. Los medicamentos comunes son:

  • Los corticoesteroides pueden reducir la hinchazón alrededor del nervio facial
  • Medicamentos como el valacyclovir para combatir el virus que puede estar causando la parálisis de Bell

No se ha comprobado que la cirugía para aliviar la presión en el nervio (cirugía de descompresión) beneficie a la mayoría de las personas con parálisis de Bell.

Expectativas (pronóstico)

La mayoría de los casos desaparece completamente al cabo de unas pocas semanas o meses.

Si usted no perdió toda la función del nervio y los síntomas comienzan a mejorar al cabo de 3 semanas, tiene más probabilidades de recuperar toda o la mayor parte de la fuerza en los músculos faciales.

Algunas veces, los siguientes síntomas aún pueden estar presentes:

  • Cambios prolongados en el sentido del gusto
  • Espasmos de músculos o párpados
  • Debilidad persistente en los músculos faciales

Posibles complicaciones

Las complicaciones pueden incluir: 

  • La superficie ocular puede resecarse, lo que lleva a que se presenten úlceras o infecciones en los ojos, y pérdida de la visión
  • Hinchazón en el músculo por la pérdida de funcionamiento del nervio 

Cuándo contactar a un profesional médico

Consulte con su proveedor de inmediato si su cara se cuelga o tiene otros síntomas de la parálisis de Bell. Él puede descartar otras afecciones más graves, como un accidente cerebrovascular.

Prevención

No existe ninguna forma conocida de prevenir la parálisis de Bell.

Nombres alternativos

Parálisis facial; Parálisis facial periférica idiopática; Mononeuropatía craneal - Parálisis de Bell; Parálisis de Bell

Referencias

National Institute of Neurological Disorders and Stroke website. Bell's palsy fact sheet. www.ninds.nih.gov/Disorders/Patient-Caregiver-Education/Fact-Sheets/Bells-Palsy-Fact-Sheet. Updated May 10, 2017. Accessed August 1, 2018.

Schlieve T, Miloro M, Kolokythas A. Diagnosis and management of trigeminal and facial nerve injuries. In: Fonseca RJ, ed. Oral and Maxillofacial Surgery. 3rd ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2018:chap 5.

Stettler BA. Brain and cranial nerve disorders. In: Walls RM, Hockberger RS, Gausche-Hill M, eds. Rosen's Emergency Medicine: Concepts and Clinical Practice. 9th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2018:chap 95.

Ultima revisión 4/30/2018

Versión en inglés revisada por: Amit M. Shelat, DO, FACP, Attending Neurologist and Assistant Professor of Clinical Neurology, SUNY Stony Brook, School of Medicine, Stony Brook, NY. Review provided by VeriMed Healthcare Network. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, Brenda Conaway, Editorial Director, and the A.D.A.M. Editorial team.

Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.