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Problemas pulmonares y esmog volcánico

El esmog volcánico también se llama niebla volcánica y se forma cuando un volcán hace erupción y libera gases a la atmósfera.

Este tipo de esmog puede irritar los pulmones y agravar problemas ya existentes en estos órganos.

Información

Los volcanes liberan al aire columnas de ceniza, polvo, dióxido de azufre, monóxido de carbono y otros gases dañinos. El dióxido de azufre es el más dañino de estos gases. Cuando los gases reaccionan con el oxígeno, la humedad y la luz solar de la atmósfera se forma el esmog volcánico. Este esmog es un tipo de contaminación del aire.

El esmog volcánico también contiene aerosoles (partículas y gotitas diminutas) con alto nivel de acidez, principalmente ácido sulfúrico y otros compuestos relacionados con el azufre. Estos aerosoles son lo suficientemente pequeños para ser inhalados hacia lo profundo de los pulmones.

Inhalar el esmog volcánico irrita los pulmones y las membranas mucosas. Esto puede afectar la eficacia de la función pulmonar. El esmog volcánico también puede afectar el sistema inmunitario.

Las partículas ácidas en el esmog volcánico pueden empeorar las siguientes afecciones pulmonares:

Los síntomas de la exposición al esmog volcánico incluyen:

  • Problemas respiratorios, falta de aliento
  • Tos
  • Síntomas seudogripales
  • Dolores de cabeza
  • Falta de energía
  • Mayor producción de moco
  • Dolor de garganta
  • Ojos llorosos e irritados

MEDIDAS PARA PROTEGERSE CONTRA EL ESMOG VOLCÁNICO

Si usted ya tiene problemas para respirar, tomar estas medidas puede evitar que su respiración empeore cuando esté expuesto al esmog volcánico:

  • Manténgase en espacios cubiertos lo más que pueda. Las personas que tienen enfermedades pulmonares deben limitar las actividades físicas al aire libre. Mantenga las puertas y ventanas cerradas y el aire acondicionado funcionando. También puede ser de ayuda utilizar un purificador de aire.
  • Cuando en verdad tenga que salir, use una máscara quirúrgica de papel o gasa que le cubra la nariz y la boca. Humedezca la máscara con una solución de bicarbonato de sodio y agua para proteger aun más los pulmones.
  • Tome los medicamentos para la EPOC o el asma según las indicaciones médicas.
  • No fume. El cigarrillo puede irritar sus pulmones aun más.
  • Beba muchos líquidos, especialmente líquidos calientes (como té).
  • Inclínese hacia delante ligeramente a la altura de la cintura para que le sea más fácil respirar.
  • Practique ejercicios respiratorios en espacios interiores para mantener los pulmones lo más saludables posible. Con los labios casi cerrados, inspire por la nariz y exhale por la boca. Esto se denomina respiración con los labios fruncidos. O respire profundamente a través de la nariz hacia el vientre sin mover el pecho. Esto se denomina respiración diafragmática.
  • Si es posible, abandone el área en donde hay esmog volcánico.

SÍNTOMAS DE EMERGENCIA

Si tiene asma o EPOC y sus síntomas empeoran súbitamente, pruebe usando el inhalador de rescate. Si los síntomas no mejoran:

  • Llame de inmediato al número local de emergencias (911 en los Estados Unidos) o a otro número de emergencias.
  • Pídale a alguien que lo lleve a la sala de emergencias.

Llame al proveedor de atención médica si:

  • Está expectorando más moco de lo habitual o el moco ha cambiado de color
  • Está expectorando sangre
  • Tiene fiebre alta (más de 100º F o 37.8º C)
  • Presenta síntomas seudogripales
  • Tiene dolor intenso u opresión en el pecho
  • Tiene dificultad para respirar o sibilancias que están empeorando
  • Tiene hinchazón en las piernas o el abdomen

Nombres alternativos

Niebla volcánica (Vog)

Referencias

Balmes JR, Eisner MD. Indoor and outdoor air pollution. In: Broaddus VC, Mason RJ, Ernst JD, et al, eds. Murray and Nadel's Textbook of Respiratory Medicine. 6th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2016:chap 74.

Feldman J, Tilling RI. Volcanic eruptions, hazards, and mitigations. In: Auerbach PS, Cushing TA, Harris NS, eds. Auerbach's Wilderness Medicine. 7th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2017:chap 17.

Jay G, King K, Cattamanchi S. Volcanic eruption. In: Cittione GR, ed. Ciottone's Disaster Medicine. 2nd ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2016:chap 101.

United States Geological Survey website. Volcanic gases can be harmful to health, vegetation and infrastructure. volcanoes.usgs.gov/vhp/gas.html. Updated May 10, 2017. Accessed April 9, 2018.

Ultima revisión 2/18/2018

Versión en inglés revisada por: Denis Hadjiliadis, MD, MHS, Paul F. Harron Jr. Associate Professor of Medicine, Pulmonary, Allergy, and Critical Care, Perelman School of Medicine, University of Pennsylvania, Philadelphia, PA. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, Brenda Conaway, Editorial Director, and the A.D.A.M. Editorial team.

Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.