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Este día de Acción de Gracias, reparta felicidad, no enfermedades transmitidas por la comida

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(*estas noticias no estarán disponibles después del 21/02/2018)
Mary Elizabeth Dallas
Traducido del inglés: jueves, 23 de noviembre, 2017
Imagen de noticias HealthDay

MARTES, 21 de noviembre de 2017 (HealthDay News) -- Aunque las enfermedades transmitidas por la comida pueden acabar rápidamente con las celebraciones de Acción de Gracias, no tiene por qué ser así, afirman expertos en seguridad alimentaria.

Esto se debe a que garantizar que las comidas festivas hechas en casa no solo sean deliciosas sino que también estén libres de gérmenes está dentro del alcance no solo de los chefs experimentados, sino también de los cocineros novatos.

La seguridad alimentaria comienza cuando hace la compra de los ingredientes, dijo Brian Ulshafer, chef ejecutivo del Centro Médico Milton S. Hershey de Penn State Health.

Por ejemplo, "mantenga cualquier carne o marisco crudos lejos de otros alimentos en el carrito", aconsejó Ulshafer en un comunicado de prensa del centro médico. "No se debe poner un pavo crudo encima de los embutidos".

Mantener los alimentos fríos, fríos, y los calientes, calientes, también es esencial cuando se trata de la prevención de enfermedades transmitidas por la comida como la salmonella, la E. coli y la listeria. Las bacterias crecen con rapidez a temperaturas de entre 40 y 140 ºF (de 4.4 a 60 ºC).

"Las bacterias pueden duplicarse en un periodo de 20 minutos, y esa es la velocidad con la que pueden crecer", advirtió Ulshafer. Anotó que las personas pueden enfermar de gravedad o incluso fallecer por las enfermedades transmitidas por los alimentos. Cada año, más o menos uno de cada 6 estadounidenses contrae una infección de ese tipo, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Los síntomas de una enfermedad transmitida por la comida pueden incluir:

  • Dolor en el vientre.
  • Náuseas o vómitos.
  • Diarrea.
  • Fiebre.
  • Escalofríos.
  • Fatiga.
  • Dolores de cabeza.
  • Dolores musculares.
  • Deposiciones sanguinolentas.

A veces, las señales de advertencia de una enfermedad transmitida por la comida se confunden con las de un virus estomacal, dijo Ulshafer. Cualquiera que experimente síntomas graves o prolongados debe buscar atención médica, aconsejó.

Para prevenir este sufrimiento, los cocineros deben lavarse las manos con frecuencia. La comida cruda siempre debe mantenerse en superficies separadas. Las encimeras, tablas para cortar, boles, bandejas, cuchillos y otros utensilios se deben lavar de forma rutinaria durante todas las etapas de la preparación de la comida.

Pero la norma de "lavarlo todo" tiene una excepción: las aves crudas.

Los pavos de Acción de Gracias no se deben lavar, aconsejó Marianne Gravely, especialista principal de información técnica en la línea telefónica de ayuda sobre carnes y aves del Departamento de Agricultura de EE. UU.

"Conozco a algunas personas a quienes esa idea les aterroriza", dijo. "Lavarlo no hará que sea más seguro, porque siempre quedarán algunas bacterias. Lo que mata a las bacterias es la cocción".

Explicó que intentar enjuagar las aves puede propagar las bacterias accidentalmente por la cocina. La mejor forma de prevenir la contaminación es abrir el pavo en el fregadero, permitiendo que salgan los jugos. Entonces, transfiéralo a una fuente de horno que tenga cerca.

Gravely añadió que los pavos congelados se deben descongelar en uno de tres lugares: en la nevera, en agua fría o en el microondas.

Los que planifiquen descongelar un pavo grande en la nevera deben planificar más o menos un día por cada 4 a 5 libras (de 1.8 a 2.2 kilos) de ave. Una vez se descongela, se debe cocinar el pavo en un plazo de dos días.

Un pavo congelado se puede descongelar más rápidamente si se coloca en el fregadero lleno de agua fría, y el agua se cambia cada 30 minutos. Este método tarda unos 30 minutos por cada libra (0.45 kilos) de ave. Una vez se descongela, se debe cocinar el pavo de inmediato.

Si se descongela un pavo en el microondas, se debe transferir a un horno caliente de inmediato, para que el proceso de cocción no se interrumpa, según Gravely.

Incluso cuando se toman todas las medidas de precaución y un pavo comienza a verse dorado y delicioso por fuera, use un termómetro de cocina para confirmar que haya alcanzado una temperatura interna de 165 ºF (74 ºC) en la parte más gruesa de la pechuga, el ala y el muslo.

El relleno o los guisados que contengan huevos o leche deben alcanzar al menos los 165 ºF.

En cuanto a las sobras de Acción de Gracias, asegúrese de empacarlas y refrigerarlas en un plazo de dos horas tras servirlas. Si no, tírelas. Usar recipientes pequeños y poco profundos puede ayudar a los platos a enfriarse con rapidez para evitar el crecimiento de las bacterias. Las sobras se pueden conservar en la nevera hasta cuatro días, o ponerse en el congelador.

Tampoco llene la nevera con demasiada comida. La circulación del aire es necesaria para garantizar que la comida permanezca por debajo de los 40 ºF (4.4 ºC). Ulshafer recomendó limitar la compra a los artículos esenciales antes de las fiestas, para ahorrar espacio en la cocina y la nevera.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor

FUENTE: Milton S. Hershey Medical Center, Penn State Health, news release, November 2017

HealthDay
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