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Las opiniones de los padres sobre cuándo no mandar a sus hijos enfermos a la escuela son mixtas

La mayoría se muestran de acuerdo en que un niño con diarrea se quede en casa, pero más o menos la mitad enviaría a un niño que hubiera vomitado
(*estas noticias no estarán disponibles después del 04/17/2017)
Robert Preidt
Traducido del inglés: martes, 17 de enero, 2017
Imagen de noticias HealthDay

LUNES, 16 de enero de 2017 (HealthDay News) -- Los padres estadounidenses no siempre están de acuerdo en cuándo no mandar a sus hijos enfermos a la escuela, revela una nueva encuesta.

La encuesta incluyó a casi 1,500 padres en todo el país. Todos tenían al menos un hijo de 6 a 18 años. La investigación encontró que un 75 por ciento no habían mandado a sus hijos a la escuela y los habían dejado en casa al menos una vez en el año anterior. Los motivos principales de dejar a un niño en casa fueron las preocupaciones de que la enfermedad empeorara o de que se propagaría a sus compañeros de clases.

Pero la Encuesta nacional sobre la salud de los niños del Hospital Pediátrico C.S. Mott de la Universidad de Michigan encontró que los padres tienen opiniones distintas sobre qué tan enfermo es estar demasiado enfermo. O sobre la importancia de las consecuencias de faltar a clases por enfermedad, como puede ser, por ejemplo, que los padres tengan que faltar al trabajo o que los niños falten a exámenes.

Los padres de niños de 6 a 9 años fueron más propensos a decir que las preocupaciones relacionadas con la salud eran un factor muy importante para no mandar al niño a la escuela y que se quedara en casa. Entre los padres de estudiantes de secundaria, un 40 por ciento citaron faltar a exámenes o retrasarse en el trabajo escolar como un factor muy importante.

Los síntomas también hicieron una diferencia. Un 80 por ciento de los padres no eran propensos a mandar a un niño a la escuela con diarrea, mientras que las tasas fueron más bajas para los vómitos (un 58 por ciento) o una fiebre ligera (un 49 por ciento). Los padres eran menos propensos a dejar a sus hijos en casa por unos ojos enrojecidos y con lagrimeo pero sin fiebre (un 16 por ciento), o escurrimiento nasal y tos seca sin fiebre (un 12 por ciento).

"Los padres con frecuencia tienen que tomar una decisión sobre si la enfermedad de su hijo amerita que se quede en casa. Hallamos que las consideraciones más importantes eran si ir a la escuela podría tener un impacto negativo en la salud del niño o de sus compañeros", comentó el autor líder y codirector de la encuesta del Mott, el Dr. Gary Freed.

"Predecir si un niño se sentirá peor tras ir a la escuela o cuánto durarán los síntomas de una enfermedad menor puede resultar difícil, de forma que los padres con frecuencia basan sus decisiones en su mejor pronóstico", explicó en un comunicado de prensa de la universidad.

La encuesta también encontró que un 11 por ciento de los padres dijeron que no querer faltar al trabajo era un factor muy importante al decidir si permitir al niño no ir a la escuela y quedarse en casa. Además, un 18 por ciento afirmaron que no poder encontrar a alguien que se quedara en casa con su hijo enfermo era muy importante.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor

FUENTE: University of Michigan, news release, Jan. 16, 2017

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