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NIH MedlinePlus Salud

Lupus: Tratamiento, diagnóstico e investigación

Tratamiento

La mayoría de las personas consultan a un reumatólogo para el tratamiento del lupus. Un reumatólogo es un médico que se especializa en enfermedades reumáticas (artritis y otros trastornos inflamatorios, que suelen involucrar al sistema inmunológico). A medida que el tratamiento avanza, otros profesionales suelen ayudar.

Asimismo, es importante que las personas con lupus tengan un médico de atención primaria (por lo general, quien puede coordinar la atención médica entre los diferentes proveedores y tratar otros problemas a medida que surjan.

El alcance y la efectividad de los tratamientos para el lupus han aumentado notoriamente en las últimas décadas, por lo que los médicos cuentan ahora con más opciones para manejar la enfermedad. Los medicamentos que se usan en el tratamiento del lupus incluyen los siguientes:

  • AINE: Para las personas con dolor en las articulaciones o en el pecho, o que tienen fiebre, suelen usarse medicamentos que reducen la inflamación, llamados "medicamentos antiinflamatorios no esteroides".
  • Antipalúdicos: Estos medicamentos se utilizaban originalmente para tratar la malaria (o paludismo), pero los médicos encontraron que también son útiles para tratar el lupus.
  • Corticosteroides: Los corticosteroides, tales como la prednisona, la hidrocortisona, le metilprednisolona y la dexametasona, se relacionan con el cortisol, que es una hormona antiinflamatoria natural.
  • Immunosupresores: Los inmunosupresores, tales como la ciclofosfamida y el micofenolato de mofetilo, restringen al sistema inmunológico súper activo bloqueando la producción de glóbulos blancos.
  • Agentes biológicos: El belimumab, un tipo de agente al que se suele hacer referencia como inhibidor de la proteína estimuladora de linfocitos B ("BLyS", por sus siglas en inglés), fue aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos ("FDA", por sus siglas en inglés) en marzo de 2011 para pacientes con lupus que reciben otras terapias estándar, incluidas las que se enumeran más arriba.

Diagnóstico

El diagnóstico del lupus puede ser difícil. Quizás tome meses e incluso años hasta que los médicos logren reunir todos los síntomas y diagnosticar correctamente esta compleja enfermedad. Para hacer un diagnóstico adecuado del lupus, el médico debe conocer bien la enfermedad, y el paciente debe tener una buena comunicación sobre lo que le pasa.

Investigación

El lupus está siendo objeto de investigación intensiva, dado que los científicos intentan determinar cuáles son las causas de la enfermedad y cuál es la mejor manera de tratarla. El Instituto Nacional de Artritis y Enfermedades Musculoesqueléticas y de la Piel ("NIAMS", por sus siglas en inglés) ha puesto un importante enfoque en la investigación sobre el lupus en su programa desarrollado en el centro de NIH ubicado en Bethesda, Maryland.

Los investigadores, por ejemplo, determinaron que el tratamiento con medicamentos inmunosupresores (ciclofosfamida y prednisona) puede prevenir o retrasar la insuficiencia renal debida a la nefritis, una de las complicaciones más graves del lupus y que puede poner en riesgo la vida del paciente.

La hidroxicloroquina, un medicamento contra la malaria, también se utiliza en el tratamiento del lupus y otras enfermedades autoinmunes, y se relaciona con un menor riesgo de daños a los tejidos en general. Los trabajos de investigación patrocinados por el NIAMS han demostrado que los pacientes con lupus tratados con hidroxicloroquina tuvieron menos probabilidades de desarrollar una enfermedad renal grave, tuvieron menos actividad de la enfermedad y usaron menos medicamentos esteroides.

Además, se han descubierto diferentes genes asociados al riesgo y la gravedad del lupus. Algunos se vinculan con poblaciones de pacientes que tienen alto riesgo de desarrollar lupus, incluidas las personas de origen afroamericano e hispano.

Más recientemente, el NIAMS ha sido incluido en la Accelerating Medicines Partnership (AMP), un audaz emprendimiento nuevo entre NIH, diez empresas biofarmacéuticas y varias organizaciones sin fines de lucro para transformar el modelo actual utilizado para desarrollar nuevos diagnósticos y tratamientos mediante la identificación conjunta y la validación de prometedores objetivos biológicos de la enfermedad. La meta última de este emprendimiento es aumentar la cantidad de nuevos diagnósticos y terapias para los pacientes y reducir los tiempos y los costos para desarrollarlos.

Lupus: Treatment, Diagnosis & Research

Treatment

Most people will see a rheumatologist for their lupus treatment. A rheumatologist is a doctor who specializes in rheumatic diseases (arthritis and other inflammatory disorders, often involving the immune system). As treatment progresses, other professionals often help.

It is also important for people with lupus to have a primary care doctor, who can coordinate care between their different health providers and treat other problems as they arise.

The range and effectiveness of treatments for lupus have increased dramatically in recent decades, giving doctors more choices in how to manage the disease. Medications used in the treatment of lupus include the following:

  • NSAIDs: For people with joint or chest pain or fever, drugs that decrease inflammation, called nonsteroidal antiinflammatory drugs (NSAIDs), are often used.
  • Antimalarials: These drugs were originally used to treat malaria, but doctors have found that they also are useful for lupus.
  • Corticosteroids: Corticosteroids, such as prednisone, hydrocortisone, methylprednisolone, and dexamethasone, are related to cortisol, which is a natural anti-inflammatory hormone.
  • Immunosuppressives: Immunosuppressives, such as cyclophosphamide and mycophenolate mofetil, restrain the overactive immune system by blocking the production of immune cells.
  • Biologics: Belimumab, a type of agent referred to as a B-lymphocyte stimulator (BLyS) protein inhibitor, was approved by the U.S. Food and Drug Administration (FDA) in March 2011 for patients with lupus who are receiving other standard therapies, including those listed above.

Diagnosis

Diagnosing lupus can be difficult. It may take months or even years for doctors to piece together the symptoms to diagnose this complex disease accurately. Making a correct diagnosis of lupus requires knowledge and awareness on the part of the doctor and good communication on the part of the patient.

Research

Lupus is the focus of intense research as scientists try to determine what causes the disease and how it can best be treated. The National Institute of Arthritis and Musculoskeletal and Skin Diseases (NIAMS) has a major focus on lupus research in its program on the NIH campus in Bethesda, Maryland.

For example, researchers determined that treatment with immunosuppressive drugs (cyclophosphamide and prednisone) can prevent or delay kidney failure due to nephritis, one of the most serious and life-threatening complications of lupus.

Hydroxychloroquine, an antimalarial medication, is also used in the treatment of lupus and other autoimmune diseases, and is associated with a reduced risk of overall tissue damage. NIAMS-supported research has shown that lupus patients treated with hydroxychloroquine were less likely to develop severe kidney disease, had lower disease activity, and used less steroid medication.

A number of genes associated with lupus risk and severity have also been discovered. Some are linked to patient populations at high risk for lupus, including African American and Hispanic individuals.

Most recently, NIAMS has been included in the Accelerating Medicines Partnership (AMP), a bold new venture between the NIH, 10 biopharmaceutical companies, and several non-profit organizations to transform the current model for developing new diagnostics and treatments by jointly identifying and validating promising biological targets of disease. The ultimate goal is to increase the number of new diagnostics and therapies for patients and reduce the time and cost of developing them.

Winter/Invierno 2014 Vol. 5 No. 1 Pag. 14-15